Hace algunos días el algoritmo de Linkedin me llevó a encontrarme con una nota de Xavier Marcet que hacía referencia a liderazgo, estrategia y planes. La nota se titula “Powerpoints a Discreción” y la pueden encontrar por todos lados, incluyendo el suplemento "Transversal" del periódico La Vanguardia (2/10/2022) o un poco más abajo en este mismo feed. La cuestión es que mi curiosidad - junto con lo que planteaba el artículo - me llevaron a indagar un poco más en las ideas de Xavier y me encontré con un libro de su autoría: “Esquivar la Mediocridad: notas sobre management, complejidad, estrategia e innovación”. El libro es rico en muchísimos temas, pero esta vez, me quiero referir específicamente al título de este paper “Desaprender” . Lo que será la sincronicidad, que justamente de esto hablaba hoy por la mañana con una colega que está en Paris.
Lo que propone Xavier es tan simple como provocador: “Lo difícil no es aprender, lo difícil es desaprender”. Porque para aprender hay que querer, pero para desaprender hay que querer mas aún. Desaprender es amortiguar recetas del pasado que quizás nos procuraron mucho éxito, pero que quizás forman parte de un contexto que ya dejó de existir. Y hay que saber darse cuenta. Desaprender es reprogramarnos, es romper con la linealidad de la antigua formación (muchas veces simplemente acumulativa), es vaciarnos para poder hacer lugar a conocimientos nuevos y competencias que nos orienten más hacia el futuro que hacia el pasado. "Antes, el proceso de aprendizaje pertenecía a la etapa inicial de nuestra vida. El aprendiz se preparaba para un oficio que maduraría a lo largo de toda su vida. Tener talento era profundizar en el oficio. Hoy, el proceso de aprendizaje debe durar toda la vida y debemos programarlo con mucha asiduidad. Pero este proceso de aprender solamente será sólido si incluye el desaprender. Al igual que programamos y sistematizamos el aprender, debemos también sistematizar el desaprender. Casi como una especie de obsolescencia programada de conocimientos y de algunas de nuestras competencias".
Y el punto es que, como plantea el autor, desaprender nos cuesta más. Porque para desaprender hace falta tener humildad y saber desterrar la "arrogancia" de los éxitos pasados. Desaprender nos exige apertura, sensibilidad hacia las nuevas hibridaciones y atención a las innovaciones. Significa aceptar que hay nuevos agentes de los que podemos (y debemos) aprender. Que algunas veces serán mucho más jóvenes que nosotros, y a quienes deberíamos agradecerles el poder desaprender. Otras veces, no serán personas, sino la suma de la inteligencia natural, más la artificial, que nos harán mucho más competentes. Pero que tanto "aprender" como "desaprender" en definitiva se sustancian con la práctica. Son un "learning" and "unlearning" by doing. Y justamente tener talento en la actualidad se acerca mucho a la capacidad de profundizar en algo, y a la vez, de poder zigzaguear en conocimientos, competencias y experiencias. Wow…
Disclaimer final: el 99% de lo que dice esta nota son razonamientos del autor, que yo simplemente me incliné comentar y compartir para seguir pensando. Si les gustó lo que dice, lo mejor que pueden hacer es conseguir el libro porque se van a encontrar con otras 200 páginas que acompañan esta línea de pensamiento. Y para los que hayan llegado hasta acá, las 15 cosas que Xavier Marcet nos propone "desaprender":
1. Que la universidad nos habilita profesionalmente para toda la vida. (ja!)
2. Que tenemos una profesión vs. un proyecto profesional en permanente construcción.
3. Que la información es un bien escaso (como antes) vs. aprender a movernos en grandes cantidades, seleccionar, filtrar, validar y no morir en el intento.
4. Que las redes sociales son redes de negocio.
5. Que la suma de poder y conocimiento nos permite transformar una organización. Olvidando cultura y el liderazgo son fundamentales para el cambio.
6. Que liderazgo es carisma y hablar bien. Cuando un líder es ante todo un servidor que proyecta una lógica coherente entre lo que dice y hace.
7. Que el trabajo tiene horario y oficina. Cuando cada vez más, el trabajo serán resultados alcanzados en formatos más flexibles.
8. Que el fracaso es una derrota. Solamente lo es si no aprendemos de él.
9. Que la innovación es esporádica y algo relacionado solamente con la tecnología (ja!!!)
10. Que la creatividad es la clave de la competitividad. La clave es la innovación: creatividad + disciplina de cambio + aplicación / ejecución.
11. Que es igual quién haga las cosas. Cuando la meritocracia del talento tiene un protagonismo total en los resultados.
12. Que ser empresario no tiene que ver con la responsabilidad social.
13. Que ser emprendedor es aprovechar algunas subvenciones e instalarte en una incubadora.
14. Que el éxito es definitivo.
15. Que el esfuerzo es una etapa de la vida.
Para pensar...
¡Hasta la próxima!
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